El pasado día 10 de Marzo y previo al Besapiés del Santísimo Cristo de la Salud, se convocó por medio de la Bolsa de Caridad de nuestra Hermandad a todos los hermanos mayores de 65 años. El objetivo de la convocatoria era el vivir un momento de cercanía, rezo y oración junto al Santísimo Cristo de la Salud.

Nada más llegar al Altar Mayor, los presentes pudieron disfrutar de una saeta, cantada  de manera formidable por Yolanda de los Reyes.

A las 17,00 horas comenzó el acto, tomando la palabra nuestro Primer Teniente de  Hermano Mayor, Francisco Javier Gómez, dando la bienvenida a todos los presentes, que desafiaron las inclemencias del tiempo y los achaques propios de la edad. Nuestro Primer Teniente, emocionado por la acogida, hizo hincapié en la importancia de verlos en su casa junto a su Amantísimo Titular. También les recordó que aquella es su casa y que siempre estará a su disposición.

Tras estas palabras sonó la segunda de las saetas, cantada por Soraya Vera, emocionando a los asistentes tanto como la primera. Aprovechamos estas líneas para agradecer  a ambas saeteras su colaboración en este acto de forma tan brillante.

Aún con el extraordinario sabor de boca que dejó la interpretación, tomó la palabra Marcos Aguilar, nuestro Diputado de Cultos. Se rezó una oración similar a la de las Cinco Llagas de nuestro Señor, pero recorriendo el cuerpo del Señor por los caminos de Galilea. Se vivieron momentos de oración y reflexión íntima, profunda, seguida con devoción y respetada por todos nuestros mayores.

A continuación, y a los sones de nuestro órgano, se cantó por parte de los presentes el Himno del Santísimo Cristo de la Salud, dónde emocionados todos en el altar y junto a Él, pudieron cantarle y rezarle en la mayor intimidad. Agradecer a nuestro organista Rafael y al equipo de Priostía su contribución a tan hermoso evento.

El acto finalizó con una fotografía de familia de todos nuestros mayores en el Altar Mayor, alrededor del Cristo. Para ello fueron acompañados y ayudados por el Grupo Joven.

Posteriormente en la Casa Hermandad se disfrutó de una merienda, viviendo grandes momentos de convivencia.